Requisitos previos
Esta lección está pensada para la tripulación nueva y no requiere ninguna titulación previa. Es útil, aunque no imprescindible, si ya has estudiado las lecciones sobre seguridad personal, equipo de seguridad y hombre al agua. Se basa en el contenido del RYA Sea Survival Handbook (G43) y del RYA First Aid Manual (G4), que figuran en la bibliografía del curso Competent Crew.
Debes:
- Estar físicamente en condiciones de participar en los simulacros de seguridad a bordo, incluido ponerte el chaleco y el arnés.
- Saber dónde están guardados los chalecos, el botiquín, la balsa salvavidas y las bengalas en el barco en el que navegas.
- Estar dispuesto a informar al patrón de cualquier problema médico, alergia o medicación habitual antes de zarpar. Los patrones guardan esta información con confidencialidad, y podría salvarte la vida.
Una advertencia importante: esta lección es una guía, no un sustituto de un curso práctico. La RYA recomienda que toda la tripulación asista a un curso reconocido de primeros auxilios (el RYA Basic First Aid o el First Aid at Sea, o un equivalente) y a un curso práctico de supervivencia en el mar, idealmente con una sesión en piscina para practicar con la balsa.
Objetivos de aprendizaje
Al terminar esta lección serás capaz de:
- Explicar los peligros de la inmersión en agua fría: el choque térmico, el fallo de natación y la hipotermia, y la secuencia temporal de la supervivencia.
- Describir cómo prevenir la hipotermia a bordo y cómo tratarla.
- Usar las posiciones HELP y de piña en el agua para conservar el calor.
- Explicar cómo inflar, usar y cuidar un chaleco salvavidas, y enumerar sus características.
- Describir cuándo abandonar el barco, qué llevar, y cómo subir y vivir en una balsa salvavidas.
- Describir cómo atraer el rescate: bengalas, VHF, EPIRB y PLB.
- Reconocer, prevenir y tratar el mareo, la deshidratación, las quemaduras solares y el golpe de calor.
- Realizar un reconocimiento primario (DRABC), controlar una hemorragia, tratar quemaduras y escaldaduras, y aplicar la RCP básica y la posición lateral de seguridad.
- Conocer el contenido de un botiquín de yate y cuándo y cómo pedir consejo médico.
Por qué importa
El mar es un entorno hostil. El agua que rodea las Islas Británicas nunca supera unos 17 o 18 grados Celsius en su punto más cálido, a finales de verano, y baja a 6 u 8 grados en invierno. La mayoría de las muertes en el agua no se producen por ahogarse de la forma que la gente imagina, sino por los primeros minutos del choque térmico, seguidos de la pérdida de fuerza. La mayoría de los navegantes que sufren daños lo hacen tras una serie de pequeños errores, como un arnés sin enganchar, un chaleco dejado en el pañol o una lesión ignorada. Comprender lo que le ocurre al cuerpo y lo que puedes hacer al respecto es la mejor protección.
El principio tanto en supervivencia como en primeros auxilios es el mismo: prevenir primero, actuar pronto y mantener la calma. Una tripulación preparada que sabe qué hacer trabajará en equipo, mientras que una tripulación no preparada perderá minutos preciosos.
El agua fría: qué le ocurre al cuerpo
La temperatura del agua es mucho más baja que la del aire: el agua conduce el calor fuera de tu cuerpo unas 25 veces más deprisa que el aire a la misma temperatura. Por ello, los efectos llegan por fases. Las tres primeras se conocen en conjunto como el problema de la inmersión en agua fría.
El diagrama siguiente muestra la secuencia temporal.
Fase 1: Choque térmico (primeros 0 a 3 minutos)
Cuando entras en agua por debajo de unos 15 grados Celsius, los sensores de la piel desencadenan una serie de reacciones involuntarias:
- Un reflejo de jadeo repentino: jadeas sin control. Si tienes la cabeza bajo el agua en ese momento, inspirarás agua.
- Hiperventilación: respiración muy rápida y descontrolada, que puede durar unos minutos. Causa pánico y dificulta gritar o aguantar la respiración.
- Un aumento brusco de la frecuencia cardiaca y de la presión arterial. En una persona con cardiopatía, puede ser mortal.
El choque térmico es el mayor asesino. Muchas muertes ocurren en los primeros minutos. No es la temperatura fría en sí, sino la respuesta respiratoria la que provoca el ahogamiento, incluso en nadadores fuertes que llevan chaleco.
Qué hacer: mantén libres las vías respiratorias. Tu chaleco mantendrá tu cara fuera del agua. Flota de espaldas, no nades, y concéntrate en controlar la respiración. El jadeo y la hiperventilación remiten en uno o dos minutos. No intentes nadar hasta que tu respiración esté bajo control. Mantente quieto y espera a estar tranquilo antes de actuar.
Fase 2: Fallo de natación (de 3 a 30 minutos)
A medida que el frío penetra en brazos y piernas, los músculos y los nervios pierden fuerza y coordinación. En unos 10 a 30 minutos en agua fría, no puedes nadar, agarrarte a un cabo ni coger la mano de un rescatador, aunque estés en buena forma física. Los dedos se entumecen e inutilizan. Esto se llama fallo de natación o incapacitación por frío, y ocurre mucho antes de que estés realmente hipotérmico.
Por eso es tan importante recuperar cuanto antes a un accidentado en el agua, y por eso nunca debes retrasar un rescate esperando a la lancha salvavidas: si puedes alcanzar y recuperar al accidentado, hazlo de inmediato. También por eso la tripulación debe llevar un chaleco con entrepierna y tener un silbato o una luz en él, para que el accidentado pueda llamar la atención antes de que se agote su fuerza.
Fase 3: Hipotermia (a partir de los 30 minutos)
La hipotermia significa que la temperatura profunda (central) del cuerpo ha bajado de 35 grados Celsius (lo normal es 37). En las aguas frías del Reino Unido, la supervivencia sin ropa de protección suele ser de una hora o menos, aunque varía mucho según la temperatura del agua, la complexión, la forma física, la ropa y el estado de la mar. Incluso después de haber sido sacado del agua, la temperatura central puede seguir bajando: esto es el descenso posterior (afterdrop).
Factores de supervivencia
| Factor | Efecto |
|---|---|
| Chaleco salvavidas | Mantiene libres las vías respiratorias; factor vital en los primeros minutos, cuando el choque térmico puede ahogar incluso a nadadores fuertes |
| Ropa | Capas de lana o forro polar, con una capa exterior cortavientos e impermeable, atrapan agua o aire templados contra la piel |
| Traje seco o traje de inmersión | Alarga mucho el tiempo de supervivencia |
| Grasa corporal | Más aislamiento; las personas delgadas se enfrían más deprisa |
| Estado de la mar | Las olas cubren la cara y aumentan la pérdida de calor |
| Alcohol | Dilata los vasos sanguíneos y aumenta la pérdida de calor y el riesgo de caer por la borda |
| Permanecer quieto | Nadar aumenta la pérdida de calor en un 35 por ciento o más en comparación con flotar quieto; no nades a menos que haya algo seguro al alcance en poca distancia |
Prevenir el frío y la hipotermia a bordo
La hipotermia no es solo un problema de quienes están en el agua. Un tripulante que está frío, mojado, cansado y mal alimentado en cubierta por la noche puede sufrir la misma afección poco a poco. La causa más habitual es la ropa mojada, sobre todo el algodón, que pierde su capacidad de aislamiento y extrae calor del cuerpo. El algodón mojado en una noche fría puede ser peligroso aunque no te hayas caído al agua.
Prevención:
- Vístete por capas. Una capa base de material sintético o lana evacua la humedad; las capas intermedias de forro polar o lana atrapan aire; una capa exterior cortavientos e impermeable mantiene fuera la lluvia y las salpicaduras. Evita los vaqueros y las sudaderas de algodón.
- Protege las extremidades. Usa un gorro de abrigo (se pierde mucho calor por la cabeza), guantes y calcetines y botas calientes. Un cuello polar ayuda.
- Come y bebe con regularidad. Las bebidas calientes y los alimentos energéticos, como el chocolate, las barritas de avena y los bocadillos, mantienen el cuerpo alimentado. Evita el alcohol.
- Descansa bien. La fatiga reduce la resistencia al frío. Baja a dormir durante la guardia libre.
- Mantente seco. Cámbiate de ropa en cuanto puedas después de mojarte. Lleva ropa seca de repuesto en una bolsa impermeable.
- Refúgiate. Usa la capota de la bañera y la cubierta de protección para reducir el efecto del viento, y monta las lonas y los burros de protección si es necesario.
El diagrama siguiente muestra por qué el algodón mojado es un peligro.
Reconocer la hipotermia
Los signos aparecen de forma gradual, y el accidentado suele no darse cuenta. Los tripulantes deben vigilarse unos a otros, porque una persona hipotérmica suele ser la última en percatarse.
- Leve (temperatura central de unos 32 a 35 grados Celsius): escalofríos, piel fría y pálida, manos entumecidas, habla arrastrada, confusión, torpeza, irritabilidad, "los torpes" (tropiezan, balbucean, se les cae todo, se quejan).
- Moderada (unos 28 a 32 grados): escalofríos intensos que pueden volverse irregulares, somnolencia, habla lenta, mal juicio y falta de respuesta a las preguntas.
- Grave (por debajo de unos 28 grados): los escalofríos cesan (un signo muy peligroso), el accidentado pierde el conocimiento, con pulso lento y débil y respiración lenta y superficial, y puede parecer muerto.
Los signos de hipotermia en un accidentado incluyen falta de interés por su propia supervivencia, apatía, cese de los escalofríos y negativa a ayudar.
Tratar la hipotermia
El objetivo es detener la pérdida de calor y recalentar despacio. El diagrama siguiente muestra las fases y las acciones.
- Saca al accidentado del viento y del agua. Llévalo abajo o a un lugar resguardado. Manéjalo con suavidad y mantenlo horizontal, sobre todo si estuvo sumergido. Mover bruscamente a un accidentado gravemente frío, o ponerlo en vertical, puede provocar un ritmo cardiaco mortal.
- Quítale la ropa mojada (córtala si es necesario, para evitar movimientos bruscos) y sustitúyela por ropa seca, o envuelve al accidentado en un saco de dormir seco, mantas o un saco de supervivencia. Aísla del suelo frío bajo el accidentado y cúbrele la cabeza.
- Recalienta despacio y de forma pasiva. Usa aislamiento seco y, si lo hay, bolsas de agua caliente (tibia, no caliente) contra el tronco (el pecho, las axilas y la ingle), bien envueltas para evitar quemaduras. El cuerpo caliente de otro tripulante dentro del saco de dormir puede ayudar.
- Da bebidas y alimentos calientes y azucarados solo si el accidentado está plenamente consciente y puede tragar. Nada de alcohol.
- No frotes las extremidades, no uses calor directo y no des un baño caliente. Frotar o calentar las extremidades empuja la sangre fría hacia el núcleo y puede causar la rápida caída de la temperatura central conocida como descenso posterior, que puede provocar una parada cardiaca.
- Vigila. Comprueba las vías respiratorias, la respiración y el pulso. Prepárate para empezar la RCP si la respiración se detiene. Un accidentado gravemente hipotérmico puede parecer muerto; comprueba la respiración y el pulso durante un minuto completo antes de decidir. Continúa la RCP hasta que tome el relevo la ayuda médica: un accidentado no se considera fallecido hasta que está caliente y sigue sin signos de vida.
- Pide ayuda pronto. Para cualquier hipotermia más que leve, llama a la Guardia Costera por VHF canal 16 y pide consejo médico a un médico a través del Telemedical Maritime Assistance Service (TMAS). Todos los accidentados que hayan estado sumergidos deben ser valorados por un médico, aunque parezcan recuperados, por el riesgo de ahogamiento secundario (agua en los pulmones que causa problemas horas después).
En el agua: protegerte a ti mismo
El chaleco salvavidas
El chaleco salvavidas es el elemento de seguridad más importante. Está diseñado para girar a una persona inconsciente boca arriba y mantener libres las vías respiratorias. El estándar habitual para uso en yates es un chaleco inflable de 150 newton (N) que cumpla la norma ISO 12402. Proporciona flotabilidad suficiente para adultos que llevan ropa pesada y ropa de agua. Los chalecos de menor flotabilidad (50 N) no son chalecos salvavidas y no giran a un usuario inconsciente boca arriba.
Un buen chaleco de yate debe tener:
- Una entrepierna o unos tirantes de muslo, que impiden que el chaleco se suba por encima de la cabeza.
- Un arnés integrado con un punto de anclaje para la línea de seguridad, y un mosquetón para la driza de seguridad (jackstay).
- Una capucha antisalpicaduras, que impide que las salpicaduras lleguen a las vías respiratorias y reduce la probabilidad de inhalar agua. La capucha es especialmente valiosa en agua fría o en mar gruesa.
- Una luz, que se enciende automáticamente al entrar en el agua, y un silbato.
- Cinta reflectante.
- Una radiobaliza personal (PLB) en un bolsillo o integrada en el chaleco, si es posible, o una baliza AIS de hombre al agua.
Mantenimiento. Infla el chaleco con la boca cada temporada para comprobar que no tiene fugas. Comprueba que el cilindro de gas está bien enroscado y no descargado, que el indicador está en verde y que el mecanismo automático (un bobbin o un dispositivo hidrostático) está vigente. Sustituye el cilindro y el bobbin según indique el fabricante (normalmente se revisan cada año o cada dos años). Acláralo con agua dulce. No lo seques sobre un radiador.
Ajuste. Un chaleco debe ajustarse de forma que quede ceñido, con la entrepierna puesta. Comprueba que puedes subirte el chaleco por encima de las orejas; si puedes levantarlo más de unos pocos centímetros de los hombros, necesita apretarse.
Úsalo. El consejo de la RYA es llevar el chaleco en todo momento en cubierta de noche, cuando estás solo en cubierta, con mal tiempo, cuando lo indique el patrón, y siempre en un bote auxiliar. Si tienes dudas, póntelo.
HELP y piña
Si estás en agua fría esperando el rescate, debes conservar el calor. Se enseñan dos posiciones:
- HELP (Heat Escape Lessening Position, posición para reducir la pérdida de calor). Flota con el chaleco puesto, sube las rodillas hacia el pecho y cruza los brazos con fuerza sobre el pecho y pegados a los costados. Esto protege las zonas que más calor pierden: la ingle, las axilas y los laterales del pecho. Reduces la pérdida de calor hasta en un tercio aproximadamente. Mantén la cabeza fuera del agua.
- Piña. Dos o más personas en el agua juntan sus cuerpos, costado con costado, con los brazos alrededor de la espalda de los demás, pecho con pecho. Esto reduce la pérdida de calor y ayuda a la moral, y hace que el grupo sea más fácil de ver para los rescatadores. Los niños y los más débiles se colocan en el centro.
No nades a menos que estés cerca de un refugio seguro, como una balsa salvavidas o el barco, y estés seguro de llegar. Agárrate a cualquier cosa que flote. Un chaleco con capucha antisalpicaduras ayuda mucho.
Llamar la atención en el agua
- Usa el silbato: tres toques repetidos.
- Usa la luz del chaleco de noche.
- Una radiobaliza personal o una baliza AIS de hombre al agua alertan a los rescatadores y les dan tu posición.
- Agita un objeto brillante por encima de la cabeza si pasa un helicóptero o un barco.
- Mantente cerca del barco si sigue a flote. El barco es un blanco mucho mayor que una persona.
Recuperar a un accidentado
La recuperación de un hombre al agua se trata en una lección aparte, pero hay dos puntos de primeros auxilios que se aplican cuando el accidentado ya está a bordo:
- Iza al accidentado en horizontal siempre que sea posible. Una persona que lleva más de unos minutos en agua fría tiene la presión arterial más baja mientras está sumergida, porque la presión del agua sostiene la circulación. Si lo izas en vertical, la sangre puede acumularse en las piernas y el corazón puede fallar (llamado colapso por rescate, circum-rescue collapse). Usa una estrobo de izado, una driza con eslinga o un sistema de parbuckle, y mantén al accidentado lo más plano posible.
- Trata la hipotermia y vigila la respiración. Sospecha del ahogamiento secundario.
Abandonar el barco y la balsa salvavidas
Cuándo abandonar
La decisión del patrón de abandonar el barco debe ser el último recurso. El curso Competent Crew transmite un mensaje claro: "Sube A la balsa, nunca BAJES a ella". La mayoría de los barcos que se incendian o inundan permanecen a flote más tiempo de lo que la gente espera, y el propio yate es una plataforma mucho mayor, más visible y más estable que una balsa. Abandona solo cuando el barco se hunda más allá de tu capacidad para controlar la vía de agua, o cuando un incendio no pueda contenerse.
Preparación (mientras aún hay tiempo)
Si el patrón decide que es probable abandonar el barco, la tripulación debe prepararse mientras el barco sigue a flote. Las acciones típicas son:
- Envía una llamada de socorro: un Mayday por VHF canal 16 o por DSC, indicando la posición, la naturaleza de la emergencia y el número de personas a bordo. Pulsa el botón de socorro DSC si lo tienes. Activa la EPIRB (406 MHz) y guárdala contigo. Si llevas una PLB o una baliza AIS, enciéndela.
- Ponte ropa de abrigo y el chaleco, incluida la ropa de agua. Ponte un gorro. Puedes tomar pastillas contra el mareo. No te quites el arnés. Come y bebe algo si hay tiempo.
- Prepara el petate de emergencia (bolsa para abandonar el barco). Un petate típico contiene una radio VHF portátil, un GPS portátil, una PLB, bengalas, una linterna, agua, material de primeros auxilios y pastillas contra el mareo, un cuchillo, una manta térmica, los papeles del barco y un teléfono móvil en una funda impermeable. Lleva también agua dulce y comida extra si es posible.
- Prepara la balsa. Suelta las amarras, llévala al costado del barco por el lado de sotavento (si es posible) y comprueba que el cabo de retenida está sujeto a un punto resistente del yate (no a una candelería).
- Mantén la balsa en su contenedor y úsala como último paso. No la tires al agua demasiado pronto: puede alejarse antes de que puedas subir a ella, o romperse en la cubierta.
Lanzar e inflar
- Comprueba que el cabo de retenida está firmemente sujeto al barco.
- Arroja el contenedor al agua. La cuna o la unidad de liberación hidrostática (HRU), si está instalada, libera automáticamente una balsa que se sumerge entre 2 y 4 metros, y permite que flote libre si el barco se hunde.
- Tira con firmeza del cabo de retenida. Los primeros 5 a 10 metros del cabo son un guardacabos que activa el cilindro de gas. Una vez inflada la balsa (normalmente de 30 a 60 segundos), tírala hacia el barco.
- Si la balsa se infla boca abajo, ponte de pie sobre el cilindro y tira de la cinta de adrizado mientras te inclinas hacia atrás para volcarla. Nunca la infles en cubierta, porque podría atrapar a alguien.
Embarcar
Sube a la balsa seco. Esto es de gran importancia, porque cada persona mojada en la balsa corre riesgo de hipotermia y enfriará y mojará la balsa. Pasa directamente de la cubierta del yate a la balsa si puedes, y no entres en el agua.
- Si el mar está agitado, sube a la balsa por el lado de sotavento cuando se levante hasta la altura de la cubierta.
- Si tienes que entrar en el agua, nada directamente hacia la balsa y usa la rampa de embarque o la escalera. Sube al accidentado tirando de las tiras de hombro del chaleco. Ayudaos unos a otros.
- Corta el cabo de retenida solo cuando todos estén a bordo y el yate se hunda o esté en peligro. Usa el cuchillo que hay en la balsa. Si cortas el cabo, puedes perder el acceso a las provisiones del yate.
- Sube primero el petate de emergencia, y pasa la EPIRB.
Sobrevivir en la balsa
- Permanece cerca de los restos si es seguro hacerlo; un barco o un campo de restos son más fáciles de localizar que una balsa pequeña. Largar el ancla flotante (deriva) evita que la balsa derive demasiado deprisa y la estabiliza.
- Cierra la capota para mantener fuera el viento y la lluvia. Ventila de vez en cuando.
- Achica el agua y seca con una esponja. Mantén el suelo seco. Infla el suelo si la balsa lo tiene.
- Atiende a los heridos y dales los mejores sitios. Revisa el kit de reparación y tapa las vías de agua con los tapones que se incluyen.
- Mantente caliente. Apiñaos. Usa mantas térmicas y ropa de repuesto. Todos deben permanecer lo más secos posible.
- Designa un líder. El patrón o una persona de mayor experiencia debe dirigir a la tripulación, establecer un turno de guardia (vigía, achique, bombas, señales) y mantener la moral alta.
- Mantén una vigilancia y prepárate para llamar la atención con bengalas cuando se acerquen barcos o aviones. No uses todas las bengalas de una vez: úsalas cuando haya una posibilidad real de ser vistos.
- No bebas agua de mar ni orina. Racionamiento: nada durante las primeras 24 horas (salvo que estés herido o con mareo), y después medio litro al día, si el suministro es limitado. No comas si hay poca agua, porque la digestión consume agua.
- Mareo. Se agrava en una balsa. Toma tu antiemético y ten un cubo a mano.
Pedir ayuda
| Método | Detalles |
|---|---|
| Radio VHF (canal 16, DSC) | Llamada de Mayday con la posición. El botón de socorro DSC envía la posición automáticamente si la radio está conectada al GPS |
| EPIRB (406 MHz) | Flotación libre o activación manual. Transmite al sistema de satélites, con posición e identidad, a la Guardia Costera |
| PLB (radiobaliza personal) | Llevada por la persona; activación manual; señal similar a la de la EPIRB |
| Bengalas de paracaídas | Alcanzan unos 300 metros de altura, arden unos 40 segundos y se ven de noche a más de 25 millas náuticas; de día, menos. Enciéndelas en el momento adecuado |
| Bengalas de mano rojas | Arden unos 60 segundos, son eficaces a corta distancia y sirven para indicar tu posición a un helicóptero o a una lancha salvavidas |
| Humo naranja | Señal diurna para aviones y barcos; funciona mejor con vientos flojos |
| Linterna (SOS) y heliógrafo/espejo | Útiles de noche y de día con tiempo despejado |
| Marcador de tinte marino | Marca la superficie del agua para los aviones |
| Reflector de radar y SART de radar | Hace que la balsa aparezca en los radares de los barcos; el SART responde con 12 puntos |
Las bengalas son peligrosas: arden a más de 1.000 grados Celsius. Manéjalas con cuidado, apúntalas lejos de la balsa y de tu cuerpo, sujétalas a sotavento y usa guantes. No uses bengalas si un helicóptero está directamente encima sin instrucciones. Las bengalas caducadas deben desecharse a través de la Guardia Costera, un distribuidor náutico o la autoridad local; no las tires al mar ni a la basura.
Rescate por lancha salvavidas o helicóptero
Si un helicóptero te está izando, mantén la calma. No sujetes el cable del torno a la balsa ni al yate, y deja que el gancho del torno toque primero el agua para descargar la electricidad estática. Sigue las instrucciones del operador del torno. Ponte el chaleco y no levantes los brazos por encima de la cabeza dentro de la eslinga. Permanece en la balsa hasta que te digan que la abandones. Si se acerca una lancha salvavidas, normalmente se pondrá al costado de la balsa o del yate.
Mareo y otras afecciones de la tripulación en el mar
Mareo (cinetosis)
El mareo lo causan señales contradictorias que llegan al cerebro desde los ojos y los órganos del equilibrio del oído interno. Afecta a la mayoría de las personas en algún momento. Es desagradable y puede ser peligroso, porque los vómitos y la pérdida de apetito provocan deshidratación, fatiga, pérdida de juicio e hipotermia. Un tripulante mareado también tiene mucha más probabilidad de descuidar la seguridad.
El diagrama siguiente resume el manejo.
Prevención:
- Duerme bien antes de zarpar, y evita las comidas copiosas, el alcohol y la comida grasa la noche anterior y la mañana de la travesía.
- Toma la medicación contra el mareo (hioscina, cinarizina o similar) antes de salir, de una a dos horas antes de zarpar, y según las instrucciones. Una vez que empiezas a vomitar, las pastillas no se absorben. La medicación puede producir somnolencia, así que avisa al patrón. Pide consejo a un médico o a un farmacéutico si tienes una afección médica o tomas otra medicación. Las pulseras y el jengibre son populares, pero la evidencia de su efecto es limitada.
- Permanece en cubierta todo lo que puedas, al aire libre. Quédate cerca del centro del barco, donde hay menos movimiento, y evita bajar a leer, cocinar o trabajar con la cabeza agachada.
- Mira al horizonte y mantente ocupado: si puedes, toma el timón, que a menudo ayuda.
- Come pequeñas cantidades de comida sencilla con regularidad, como galletas secas, y bebe agua a sorbos pequeños.
- Abrígate bien, porque el frío empeora las náuseas.
Tratamiento de un accidentado:
- Mantén al accidentado en cubierta si es posible, arnesado y enganchado, con un cubo. Nunca permitas que una persona mareada se cuelgue por la borda sin arnés.
- Dale sorbos pequeños y frecuentes de agua o de solución de rehidratación oral (ORS) para reponer los líquidos y las sales perdidas.
- Anímalo a comer alimentos secos cuando pueda.
- Hazlo descansar en la bañera o en una litera en el centro del barco, tumbado con los ojos cerrados si no puede funcionar.
- Si los vómitos son graves o persisten más de 24 horas, si no retiene los líquidos o si se confunde, se vuelve somnoliento o tiene la boca muy seca, contacta con la Guardia Costera para recibir consejo médico del TMAS. La deshidratación grave puede necesitar medicación inyectada o tratamiento con suero.
Los tripulantes mareados suelen recuperarse tras 24 a 48 horas, cuando el cuerpo se adapta. Sé comprensivo: no te burles de quien está enfermo.
Deshidratación
Síntomas: sed, boca seca, orina oscura, dolor de cabeza, cansancio y mareo. Las tripulaciones con mareo y las personas en condiciones de calor corren un riesgo especial. Bebe con regularidad, unos 2 a 3 litros al día, y más con tiempo caluroso. Evita el exceso de alcohol y de cafeína.
Quemaduras solares, agotamiento por calor e insolación
El sol y la luz reflejada en el agua pueden causar quemaduras solares graves y daños oculares muy rápidamente, incluso en días nublados.
- Usa gafas de sol con protección UV, un sombrero de ala ancha y ropa holgada. Aplícate un protector solar de factor alto, resistente al agua (SPF 30 o superior) y vuelve a aplicarlo cada dos horas. Cubre el cuello, las orejas y la parte posterior de las rodillas expuestas.
- Agotamiento por calor: sudoración abundante, piel pálida y pegajosa, debilidad, dolor de cabeza, náuseas y pulso rápido. Lleva al accidentado a la sombra, túmbalo, eleva sus piernas, afloja la ropa, dale sorbos de agua y refréscalo con paños húmedos.
- Golpe de calor (potencialmente mortal): piel caliente, seca y enrojecida, confusión, temperatura muy alta, pérdida de conciencia. Enfría al accidentado de forma urgente con paños húmedos y abanicándolo, pide ayuda médica de inmediato y vigílalo.
- Quemadura solar: lleva al accidentado a la sombra, enfría la piel con agua fresca, aplica loción posterior al sol y dale líquidos.
Primeros auxilios: el reconocimiento primario (DRABC)
Los primeros auxilios en un yate son distintos de los que se prestan en tierra: la ayuda puede estar a horas de distancia, puede haber pocas personas a bordo, el propio barco se mueve y el accidentado puede estar en un espacio reducido. Los principios son los mismos. Preserva la vida, evita que la afección empeore y favorece la recuperación.
El primer paso es siempre realizar un reconocimiento primario, una comprobación rápida de problemas que amenazan la vida, usando la regla mnemotécnica DRABC.
- D - Peligro (Danger). ¿Es seguro acercarse? En un yate los peligros pueden incluir una botavara oscilante, un incendio, vapores de combustible, la electricidad, una costa a sotavento o un mar gruesa. Haz segura la situación antes de acercarte y no te conviertas en un segundo accidentado. Avisa al timonel y, si es necesario, para el barco o ponlo al pairo. Que alguien tome el timón.
- R - Respuesta (Response). Sacude suavemente los hombros y pregunta en voz alta: "¿Me oyes? ¡Abre los ojos!". Si el accidentado responde, trata las lesiones que encuentres, y sigue comprobando. Si no responde, pide ayuda a gritos y manda a alguien a llamar a la Guardia Costera por VHF.
- A - Vías respiratorias (Airway). Abre las vías respiratorias inclinando suavemente la cabeza hacia atrás y levantando el mentón. Mira en la boca por si hay obstrucciones, como vómito, comida o dientes sueltos, y retíralas si las ves. Si sospechas una lesión de columna (una caída desde el palo o por la escotilla, por ejemplo), extrema el cuidado con el cuello y usa la maniobra de tracción mandibular si estás formado.
- B - Respiración (Breathing). Mira, escucha y siente durante hasta 10 segundos si la respiración es normal. Observa el movimiento del pecho, escucha los sonidos de la respiración en la boca, siente el aire en tu mejilla. Las respiraciones ocasionales tipo jadeo no son respiración normal. Si el accidentado no respira con normalidad, pide ayuda y empieza la RCP.
- C - Circulación (Circulation). Comprueba si hay hemorragias graves y controlalas. Busca signos de shock: piel pálida, fría y pegajosa, pulso rápido y débil, y respiración rápida.
Tras el reconocimiento primario, realiza un reconocimiento secundario, una revisión de pies a cabeza en busca de otras lesiones, y recoge la historia si el accidentado está consciente (qué ha pasado, dónde duele, alergias, medicación, afecciones médicas). Anota las observaciones y la hora, para que puedan transmitirse al médico o a los rescatadores.
Pedir ayuda
Pide ayuda pronto. No esperes.
- Usa el canal 16 de VHF y llama a la Guardia Costera: "Pan-Pan, Pan-Pan, Pan-Pan" para una emergencia médica que necesita consejo o asistencia, o "Mayday" si hay una amenaza para la vida que requiere ayuda inmediata. La Guardia Costera te conectará con un médico a través del TMAS, que ofrece consejo gratuito las 24 horas. Pueden organizar la evacuación por lancha salvavidas o helicóptero.
- Indica el nombre del barco, la posición, la naturaleza del problema, la edad y el sexo del accidentado, los síntomas y cualquier tratamiento ya aplicado.
- En muchas zonas de la costa británica puedes llamar al 999 desde un teléfono móvil y pedir la Guardia Costera.
Control de hemorragias
Una hemorragia puede ser grave en un barco, donde el accidentado puede golpearse contra herrajes o lesionarse con herramientas, cabestrantes y cabos. La hemorragia grave es una emergencia que amenaza la vida. Los adultos tienen unos 5 a 6 litros de sangre, y la pérdida de 1 a 1,5 litros es peligrosa.
Principios de tratamiento:
- Protégete. Usa guantes si los tienes, o una bolsa de plástico sobre la mano.
- Aplica presión directa. Presiona con firmeza sobre la herida con una compresa o apósito limpio, o con los dedos si no hay otra cosa. Mantén la presión al menos 10 minutos sin levantarla para mirar.
- Eleva y sujeta la extremidad herida por encima del nivel del corazón, salvo que esté rota.
- Venda con firmeza. Aplica una venda sobre la compresa para mantenerla en su sitio. Debe estar firme, pero no tanto como para cortar la circulación. Comprueba los dedos de las manos o de los pies más allá de la venda por si están calientes, con color y con sensibilidad. Si la sangre empapa la venda, no retires la compresa; coloca otra encima y venda sobre ambas.
- Trata el shock. Tumba al accidentado, eleva las piernas si no tiene lesiones en ellas, mantenlo caliente y tranquilízalo.
- Pide consejo médico para cualquier hemorragia significativa.
- Los torniquetes solo se usarán como último recurso, para hemorragias de una extremidad que amenacen la vida y que no se puedan controlar con presión directa. Aplícalo alto en la extremidad, aprieta hasta que pare la hemorragia, anota la hora y no lo aflojes. Se prefieren los torniquetes comerciales especializados.
Casos especiales:
- Hemorragia nasal: sienta al accidentado erguido, inclinado hacia delante, y pellizca la parte blanda de la nariz durante 10 minutos.
- Las heridas en la cabeza sangran mucho. Aplica presión alrededor de la herida, no directamente sobre una posible fractura de cráneo. Cualquier lesión de cabeza con pérdida de conciencia, vómito, confusión o somnolencia necesita consejo médico urgente.
- Aplastamientos por cabestrantes y motones: inmoviliza y eleva la extremidad, y vigila la circulación.
- Anzuelos clavados y heridas punzantes profundas deben dejarse para atención médica si el anzuelo está profundo. No extraigas los objetos clavados.
Shock
El shock significa que el sistema circulatorio no consigue llevar suficiente oxígeno al cuerpo. Puede seguir a una hemorragia grave, a quemaduras, a un dolor intenso o a problemas cardiacos. Los signos son piel pálida, fría y pegajosa, pulso rápido y débil, respiración rápida y superficial, sed, inquietud y, más tarde, somnolencia. Se trata tumbando al accidentado, elevando las piernas si no hay fractura, manteniéndolo caliente, controlando la causa (por ejemplo, la hemorragia) y tranquilizándolo. No le des comida ni bebida, porque podría necesitar cirugía. Pide ayuda.
Quemaduras y escaldaduras
Las quemaduras en un barco se deben sobre todo a escaldaduras en la cocina, incendios de gas, partes calientes del motor, bengalas y quemaduras solares. El tratamiento inmediato es el mismo para todas las quemaduras por calor, como se muestra a continuación.
- Haz segura la zona. Aleja al accidentado de la fuente de calor. Si la ropa está ardiendo, para, tírate al suelo y rueda, o sofoca con una manta. Corta el gas.
- Enfría la quemadura con agua corriente fresca durante al menos 20 minutos. El agua de mar es aceptable si el agua dulce es escasa; un cubo lanzado por la borda sirve. Enfriar reduce el dolor y limita el daño de los tejidos.
- Quita joyas, relojes y la ropa suelta de la zona antes de que empiece la hinchazón, salvo que esté pegada a la piel. No quites nada que esté pegado a la quemadura.
- Cubre con holgura con un apósito limpio y sin pelusa, o con film transparente colocado a lo largo (no envuelto alrededor de una extremidad). Esto protege contra la infección.
- No apliques hielo, mantequilla, cremas, pasta de dientes ni lociones. No revientes las ampollas.
- Administra un analgésico, como paracetamol, si el accidentado no es alérgico y se registra la dosis.
- Trata el shock, dando pequeños sorbos de agua si está consciente.
- Pide consejo médico para cualquier quemadura más grande que la mano del accidentado, cualquier quemadura en la cara, las manos, los pies, los genitales o sobre una articulación, cualquier quemadura profunda (piel blanca, marrón o carbonizada, que puede no doler) y cualquier quemadura en un niño o una persona mayor. Contacta con el TMAS.
Quemaduras químicas: inunda la zona con grandes cantidades de agua durante al menos 20 minutos, retirando la ropa contaminada. Las quemaduras eléctricas son más graves de lo que parecen: corta la corriente antes de tocar al accidentado y llévalo al hospital.
Quemaduras de las vías respiratorias: inhalar humo o gas caliente puede quemar las vías respiratorias. Vigila el hollín alrededor de la nariz y la boca, la voz ronca o la dificultad para respirar. Es una emergencia.
Reanimación cardiopulmonar (RCP)
Si un accidentado no responde y no respira con normalidad, está en parada cardiaca. Sin RCP, el cerebro empieza a sufrir daños en tres o cuatro minutos. La RCP temprana y la desfibrilación temprana aumentan las probabilidades de supervivencia.
Procedimiento para un adulto:
- Confirma que el accidentado no responde y no respira con normalidad (DRABC). Pide ayuda; pide a alguien que llame a la Guardia Costera (Mayday) y que traiga el botiquín y cualquier desfibrilador (DEA).
- Tumba al accidentado boca arriba sobre una superficie firme. En un yate puede ser el suelo de la bañera o el suelo del salón; afiánzate tú y al accidentado para que no resbale.
- Arrodíllate junto al accidentado. Coloca el talón de una mano en el centro del pecho, en la mitad inferior del esternón. Pon la otra mano encima y entrelaza los dedos. Mantén los brazos rectos y los hombros directamente sobre las manos.
- Comprime el pecho unos 5 a 6 centímetros a un ritmo de 100 a 120 compresiones por minuto (unas dos por segundo). Deja que el pecho recupere su posición por completo después de cada compresión. Cuenta en voz alta.
- Después de 30 compresiones, da 2 insuflaciones de rescate si estás formado y dispuesto. Abre las vías respiratorias (inclinación de la cabeza, elevación del mentón), pinza la nariz, haz un sello sobre la boca y sopla de forma constante durante unos 1 segundo, observando cómo sube el pecho. Usa una mascarilla de protección del botiquín si la hay. Si no puedes o no quieres dar insuflaciones, continúa solo con compresiones torácicas; esto es mucho mejor que no hacer nada.
- Continúa con ciclos de 30:2 sin parar, salvo para comprobar si hay signos de vida si el accidentado empieza a moverse, respirar o abrir los ojos.
- Cambia de reanimador con otra persona cada dos minutos si es posible, porque la RCP es agotadora.
- Si hay un DEA disponible, enciéndelo y sigue sus instrucciones de voz. Coloca los electrodos sobre el pecho desnudo y seco y sigue las instrucciones.
- Continúa hasta que el accidentado se recupere, la ayuda cualificada tome el relevo, el DEA indique que pares o tú estés agotado.
RCP en víctimas de ahogamiento: en un ahogado, la causa de la parada cardiaca es la falta de oxígeno, así que las insuflaciones de rescate son especialmente importantes. Da cinco insuflaciones iniciales antes de empezar las compresiones si estás formado.
RCP en niños y lactantes: la técnica varía ligeramente: en niños usa una o dos manos para comprimir un tercio de la profundidad del pecho; en lactantes usa dos dedos. Da cinco insuflaciones iniciales y continúa con 30:2. Un curso de primeros auxilios te enseñará esto correctamente.
Accidentados hipotérmicos: continúa la RCP durante más tiempo, y no pares hasta que el accidentado se haya recalentado y un médico haya confirmado la muerte, porque se han registrado supervivencias tras paradas cardiacas prolongadas en agua fría.
En un barco en movimiento: la RCP es difícil con mar gruesa. Apóyate contra el costado de la cabina o una litera, y siempre que sea posible ponte al pairo o para el barco. Las compresiones deben hacerse igualmente sobre una superficie firme, nunca en una litera blanda.
Posición lateral de seguridad
Un accidentado inconsciente que respira con normalidad debe colocarse en la posición lateral de seguridad para mantener libres las vías respiratorias y evitar que inhale vómito.
- Arrodíllate junto al accidentado. Quítale las gafas y los objetos voluminosos de los bolsillos. Estira las piernas.
- Coloca el brazo más cercano a ti en ángulo recto con el cuerpo, con la palma hacia arriba. Lleva el brazo lejano cruzando el pecho y apoya el dorso de la mano contra la mejilla más cercana a ti.
- Con la otra mano, agarra la rodilla lejana y tírala hacia arriba con el pie apoyado en el suelo.
- Manteniendo su mano presionada contra la mejilla, tira de la rodilla para hacer rodar al accidentado hacia ti, de costado.
- Ajusta la pierna superior para que la cadera y la rodilla estén dobladas en ángulo recto. Inclina la cabeza hacia atrás para mantener abiertas las vías respiratorias y ajusta la mano bajo la mejilla.
- Vigila la respiración de forma continua. Prepárate para empezar la RCP. Quédate con el accidentado y pide ayuda. Anota la hora.
Si sospechas una lesión de columna, evita mover al accidentado salvo que las vías respiratorias estén amenazadas. Una maniobra de giro en bloque con varias personas es la técnica segura.
Atragantamiento
A un adulto consciente que se atraganta, anímalo a toser. Si no puede toser, hablar ni respirar, dale hasta cinco golpes secos entre los omóplatos, con el accidentado inclinado hacia delante. Si esto no funciona, dale hasta cinco compresiones abdominales (maniobra de Heimlich): colócate detrás de él, rodéale la cintura con los brazos, haz un puño por encima del ombligo y tira con fuerza hacia dentro y hacia arriba. Alterna cinco golpes en la espalda y cinco compresiones. Si el accidentado pierde el conocimiento, pide ayuda y empieza la RCP.
Otras lesiones y enfermedades que ocurren en los yates
- Fracturas y esguinces: sujeta la parte lesionada en la posición en que se encuentra, acolchándola e inmovilizándola por encima y por debajo de la fractura con un petate enrollado, un cojín o una venda, y comprueba la circulación más allá. Analgésicos y consejo médico.
- Lesión de columna: sospéchala después de cualquier caída desde altura. Mantén la cabeza, el cuello y la columna alineados, inmoviliza y pide consejo médico urgente.
- Lesión de cabeza: un accidentado que pierde el conocimiento, vomita, se vuelve somnoliento o se confunde necesita consejo urgente.
- Anzuelos, astillas, quemaduras de cuerda y cortes: limpia con agua dulce, cubre con un apósito estéril y vigila la aparición de infección.
- Llagas y lesiones por agua de mar: mantén la zona limpia y seca.
- Intoxicación por monóxido de carbono: procede de estufas de gas, motores, generadores de gasolina y calefactores portátiles en una cabina cerrada. Los síntomas son dolor de cabeza, mareo, somnolencia y náuseas. Lleva al accidentado al aire libre, pide ayuda y aplica la RCP si es necesario. Instala una alarma de monóxido de carbono.
- Reacciones alérgicas y anafilaxia: la tripulación con alergias graves debe avisar al patrón y llevar su propio autoinyector (adrenalina).
- Animales marinos: las picaduras de medusa se tratan enjuagando con agua de mar (no con agua dulce) y retirando los tentáculos con unas pinzas.
El botiquín del yate
El patrón es responsable de suministrar un botiquín adecuado, en un recipiente impermeable y claramente marcado, en un lugar conocido. Cada tripulante debe saber dónde está. El contenido debe adaptarse a la travesía y a la tripulación, con un botiquín básico para navegación costera en líneas generales como sigue:
| Categoría | Artículos habituales |
|---|---|
| Apósitos y cuidado de heridas | Apósitos estériles de varios tamaños, tiritas adhesivas, compresas de gasa, vendas triangulares, vendas de crepé y elásticas, tiras de cierre de heridas, film transparente para quemaduras |
| Equipo | Guantes desechables, mascarilla de protección para RCP, tijeras, pinzas, imperdibles, un termómetro, una manta térmica de aluminio, torniquete |
| Medicamentos | Paracetamol, antihistamínicos, remedios contra el mareo, sales de rehidratación oral, toallitas antisépticas, protector solar, colirio, y una pequeña cantidad de cualquier medicación personal |
| Información | Un manual de primeros auxilios, como el RYA First Aid Manual, y un bolígrafo y una libreta para anotar los tratamientos |
Revisa el botiquín con regularidad. Sustituye los artículos usados y caducados. Siempre debe anotarse cualquier medicación administrada: fármaco, dosis, hora, paciente y motivo. Los fármacos controlados y los de receta deben guardarse bajo llave.
Ejemplo práctico
Escenario. Eres tripulante de un balandro de 10 metros, a 6 millas náuticas de la costa, con viento de fuerza 5 y una mar moderada. Es el atardecer. El patrón Sam está al timón, y tú y otros dos tripulantes estáis en la bañera. Un tripulante, Chris, que trabajaba en el palo, resbala en la cubierta de proa mojada y cae hacia atrás en la bañera, golpeándose la cabeza con un cabestrante. Está tumbado en el suelo de la bañera, inmóvil, con una herida sangrante en el cuero cabelludo.
- Peligro. Sam te avisa de la botavara y del movimiento. Sam cede el timón a otro tripulante, pone la proa al viento y ponen el barco al pairo para reducir el movimiento. Compruebas que no hay nada afilado, suelto o peligroso alrededor del accidentado. Llevas guantes del botiquín.
- Respuesta. Le hablas en voz alta y le das golpecitos en los hombros. No hay respuesta. Gritas pidiendo ayuda y le pides al tripulante que ahora está libre de guardia que llame a la Guardia Costera por VHF canal 16, indicando el nombre del barco, la posición, el número de personas a bordo y la lesión.
- Vías respiratorias. Como cayó desde altura y se golpeó la cabeza, sospechas una lesión de cuello. Sujetas su cabeza y cuello alineados con el cuerpo. Miras en su boca. Está despejada. Abres las vías respiratorias con tracción mandibular y después con inclinación de la cabeza y elevación del mentón, porque las vías no están despejadas.
- Respiración. Miras, escuchas y sientes durante 10 segundos. Respira con normalidad, con un ronquido lento.
- Circulación. La herida del cuero cabelludo sangra abundantemente. Presionas firmemente un apósito estéril sobre la herida, evitando cualquier zona que parezca hundida (posible fractura de cráneo). Vendas sobre la compresa. Su pulso es firme pero rápido, y su piel está pálida.
- Posicionamiento. Respira y está inconsciente, así que hay que proteger sus vías respiratorias. Junto con otros dos tripulantes, haces girar su cuerpo en bloque de costado, a la posición lateral de seguridad, manteniendo la cabeza, el cuello y el cuerpo alineados. Lo mantienes caliente con un saco de dormir y lo aíslas del suelo de la bañera, frío y mojado.
- Información. Anotas la hora de la caída, cuánto tiempo estuvo inconsciente, su pulso y su respiración cada pocos minutos, y cualquier cambio. A petición de la Guardia Costera, les das su edad, sus antecedentes y tus observaciones, y te conectan con un médico del TMAS. El médico aconseja que una lesión de cabeza con pérdida de conciencia requiere evacuación. La Guardia Costera envía una lancha salvavidas y un helicóptero.
- Mientras se espera el rescate. Sigues vigilando su respiración y estás preparado para empezar la RCP si deja de respirar. No le das nada de comer ni de beber. Preparas la cubierta para el helicóptero: retiras el equipo suelto y sigues las instrucciones de la aeronave.
Las lecciones clave: protégete primero, pide ayuda pronto, protege las vías respiratorias, controla la hemorragia, evita la pérdida adicional de calor, y vigila y registra.
Errores habituales
- No llevar el chaleco o el arnés porque el tiempo parece tranquilo. La mayoría de los incidentes de hombre al agua ocurren en condiciones moderadas.
- Nadar después de caer al agua. Flota, controla la respiración y espera.
- Jadear con la cabeza bajo el agua por el choque térmico. Mantén libres las vías respiratorias y mantén la calma.
- Llevar ropa de algodón, que retiene el agua y enfría el cuerpo.
- Tomar las pastillas contra el mareo demasiado tarde (después de haber empezado a vomitar).
- Colgarse por la borda con mareo sin arnés.
- Lanzar la balsa demasiado pronto, o bajar a ella desde el barco cuando se puede subir.
- Subir a la balsa mojado y enfriar a todos. Sube seco siempre que sea posible.
- Frotar las extremidades de un accidentado frío o darle alcohol o un baño caliente.
- Izar a una persona del agua en vertical, con riesgo de colapso.
- Olvidarte de protegerte de un peligro y convertirte en un segundo accidentado.
- Parar la RCP demasiado pronto o no empezarla por miedo a hacerla mal.
- Poner hielo, mantequilla o crema en las quemaduras.
- Retrasar la llamada de ayuda. El consejo de un médico a través de la Guardia Costera es gratuito y experto.
- No anotar los tratamientos, la medicación, las horas y las observaciones.
Resumen
- El agua fría mata por fases: choque térmico en los primeros minutos, fallo de natación en unos 30 minutos y después hipotermia. El chaleco y el control de la respiración son las claves para sobrevivir al primer minuto.
- Previene la hipotermia a bordo con capas (nada de algodón), gorro, comida y bebida regulares, descanso y ropa seca. Trátala con refugio, retirando la ropa mojada, aislando, recalentando despacio y de forma pasiva, y pidiendo consejo. Nunca frotes las extremidades ni apliques calor directo.
- En el agua usa la posición HELP por sí solo o la piña en grupo. No nades a menos que la seguridad esté muy cerca. Llama la atención con silbato, luz, PLB y EPIRB.
- Usa un chaleco de 150 N con entrepierna, capucha antisalpicaduras, luz y silbato, y revísalo y dale mantenimiento. Iza al accidentado en horizontal.
- Abandona el barco solo como último recurso y sube a la balsa. Envía un Mayday, lleva el petate de emergencia y la EPIRB, sube seco, corta el cabo de retenida solo cuando sea necesario, larga el ancla flotante, cierra la capota, racionar el agua y usa las bengalas con moderación.
- Mareo: toma la medicación antes de que empiece, quédate en cubierta en el centro del barco, da sorbos de líquido y vigila la deshidratación.
- El reconocimiento primario es DRABC: Peligro, Respuesta, Vías respiratorias, Respiración, Circulación. Pide ayuda pronto por el canal 16 de VHF, con consejo médico del TMAS.
- Hemorragia: presión directa, elevación, vendaje, tratar el shock. Quemaduras: enfriar con agua durante 20 minutos, cubrir con film transparente, sin cremas ni hielo.
- RCP en adultos: 30 compresiones (5 a 6 cm, de 100 a 120 por minuto) y después 2 insuflaciones, sin interrupción hasta que llegue la ayuda. Usa la posición lateral de seguridad para un accidentado inconsciente que respira.
Comprueba lo que has aprendido
1. ¿Qué es el choque térmico y cómo debes responder si caes al agua fría?
Respuesta: El choque térmico es el reflejo involuntario de jadeo y la respiración rápida y descontrolada que se producen en el primer minuto o dos al entrar en agua fría, junto con un aumento de la frecuencia cardiaca y de la presión arterial. Es una causa importante de ahogamiento. Mantén libres las vías respiratorias (el chaleco ayuda), flota de espaldas, no intentes nadar y concéntrate en controlar la respiración hasta que se estabilice.
2. ¿Qué es el fallo de natación y cuándo ocurre?
Respuesta: El fallo de natación es la pérdida de fuerza y coordinación en brazos y piernas debido al enfriamiento de los músculos y los nervios. Se produce en unos 3 a 30 minutos en agua fría, mucho antes de la hipotermia verdadera, e impide nadar, agarrarse a una cuerda o subir por una escalera. Por eso el accidentado debe ser rescatado lo más rápido posible.
3. Describe las posiciones HELP y de piña y cuándo se usa cada una.
Respuesta: HELP (Heat Escape Lessening Position) lo usa una persona sola con chaleco: sube las rodillas hacia el pecho y presiona los brazos contra el pecho y los costados para proteger la ingle, las axilas y el pecho, reduciendo la pérdida de calor. La piña la usan dos o más personas: se enlazan los brazos y juntan los cuerpos costado con costado, lo que reduce la pérdida de calor, ayuda a la moral y las hace más fáciles de ver.
4. ¿Por qué es más seguro izar a un accidentado horizontalmente fuera del agua?
Respuesta: Mientras está sumergido, la presión del agua sobre el cuerpo ayuda a mantener la presión arterial. Si el accidentado se iza en vertical, la sangre puede acumularse en las piernas, la presión arterial cae de forma repentina, y esto puede causar colapso o parada cardiaca. Un izado horizontal mantiene estable la circulación.
5. Enumera los puntos principales del tratamiento de un accidentado hipotérmico.
Respuesta: Refugiarlo del viento y del agua, manejarlo con suavidad, mantenerlo horizontal, quitarle la ropa mojada y sustituirla o envolverlo con aislamiento seco, incluida la cabeza; recalentarlo despacio con bolsas de agua caliente contra el tronco solo si está bien envuelto; dar bebidas calientes y azucaradas solo si está plenamente consciente; nada de alcohol; no frotar las extremidades; no usar calor directo ni baños calientes; vigilar la respiración y el pulso, y pedir consejo médico al TMAS a través de la Guardia Costera.
6. Una balsa está en cubierta y el patrón te dice que el barco se hunde. Describe qué debes hacer antes y durante el embarque.
Respuesta: Se ha enviado una llamada de Mayday, la EPIRB está activada, y te pones el chaleco y ropa de abrigo. Recoges el petate de emergencia. Compruebas que el cabo de retenida está sujeto al yate y lanzas la balsa al agua, tiras del cabo para inflarla y la acercas al barco. Embarcas subiendo a la balsa y manteniéndote seco. Corta el cabo solo cuando todos estén a bordo y el yate esté a punto de hundirse. Después larga el ancla flotante y cierra la capota.
7. ¿Cuándo deben tomarse las pastillas contra el mareo y por qué?
Respuesta: Antes de zarpar, normalmente de una a dos horas antes de salir, porque una vez que empiezas a vomitar la pastilla no puede absorberse. Las pastillas pueden producir somnolencia, así que avisa al patrón.
8. ¿Qué significa DRABC?
Respuesta: Danger (peligro), Response (respuesta), Airway (vías respiratorias), Breathing (respiración), Circulation (circulación). Es el orden en que se realiza el reconocimiento primario de problemas que amenazan la vida.
9. ¿Cómo se trata una quemadura en un yate?
Respuesta: Aleja al accidentado de la fuente de calor y enfría la quemadura con agua corriente fresca durante al menos 20 minutos, usando agua de mar si es necesario. Quita anillos y ropa suelta salvo que estén pegados, cubre con holgura con film transparente o con un apósito limpio sin pelusa, y no apliques hielo, mantequilla ni cremas, ni revientes las ampollas. Administra un analgésico, trata el shock y busca consejo médico para quemaduras grandes, profundas o en la cara.
10. Indica el ritmo, la profundidad y la proporción para la RCP en adultos.
Respuesta: Comprime el centro del pecho 5 a 6 centímetros a un ritmo de 100 a 120 compresiones por minuto, con 30 compresiones seguidas de 2 insuflaciones de rescate. Continúa hasta que el accidentado se recupere, la ayuda cualificada tome el relevo o estés demasiado agotado para continuar.
11. ¿Cómo controlas una hemorragia grave de una extremidad?
Respuesta: Usa guantes si es posible, presiona firmemente directamente sobre la herida con una compresa limpia durante al menos 10 minutos, eleva la extremidad, venda con firmeza sobre la compresa sin cortar la circulación, añade más compresas si la sangre empapa el vendaje, y trata el shock. El torniquete es un último recurso para una hemorragia que amenaza la vida y que no puede controlarse de otro modo.
12. Un accidentado inconsciente respira con normalidad. ¿Qué haces?
Respuesta: Colócalo en la posición lateral de seguridad para mantener libres las vías respiratorias, pide ayuda y consejo médico, mantenlo caliente y vigila su respiración de forma continua. Prepárate para empezar la RCP si deja de respirar. Si se sospecha una lesión de columna, muévelo lo menos posible y usa un giro en bloque con varios ayudantes si hay que proteger las vías respiratorias.